Pasión sin compasión
olas que ajenas cultivan el coraje.
Rasgas el corazón abierto,
la fibra sensible de los héroes.
Generosidad que alimenta el alma,
despertar que asoma con cada amanecer.
La inmensidad, la sobriedad,
salón de té salado que embriaga mi ser.
Ruges, muy fuerte en el alma,
retumbas en mi corazón.
Infundes coraje a los oídos.
Tu perfume recuerda a la sal
de las salinas de mi niñez,
el azul de tus entrañas,
sale e inunda mi ser.
calientas mi alma día a día,
para de día, ser un delfín,
de noche, volar a un mundo sin fin.
Infundes en mí el valor,
un valor, para navegar por tu cuerpo,
nadar por tu ser y sentir en ti
la serenidad abierta que da el mar.
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